Who killed the electric car?
De la tecnología que el ser humano utiliza y crea a través de la historia se dan ventajas que cambian por completo la forma en cómo funcionan y como trabajan los individuos, este es el caso de la invención del automóvil. Un carro nos permite recorrer distancias en menor tiempo y con menor esfuerzo de lo que otra tecnología disponible puede, es relativamente barato y existe una variedad muy grande que depende de gustos y necesidades, lo que parece ser inherente a la industria automovilística en nuestros tiempos es la incapacidad, por parte de la producción industrial, de construir un automóvil que tenga las mismas exigencias estándar de rendimiento que los consumidores necesitan sin dañar el ambiente con residuos tóxicos y emisiones de gas, al mismo tiempo sin contaminar el ambiente con sonidos de maquinaria de combustión, todos esos sonidos y olores característicos de una autopista. Esta incapacidad industrial es un mito que creemos los consumidores al menos los que no tenemos un conocimiento profundo en la mecánica automotriz o en lo sucedido en la década de los 90’s con el carro eléctrico, década en la que se evidencia las consecuencias a las que la industria petrolera está dispuesta a llegar para mantener su mercado según el documental.
Con la invención del automóvil en sus primeros pasos en la industrialización y comercialización de este como producto y hasta el día de hoy que es considerado por algunos consumidores como de primera necesidad, el automóvil ha sufrido muchísimos cambios en su forma de producción. Al principio los automóviles eléctricos eran abundantes y estos los respaldaba un grupo de consumidores importante; sin embargo los intereses globales cambiaron y el petróleo apareció en escena como una opción más rentable y más económica, ya que la industria automovilística lo considero así se dio la producción en masa por parte de las compañías de los automóviles que funcionan con gasolina y más actualmente de diesel. Es hasta la década de los 90’s cuando el petróleo escasea y sus costo sube debido a las políticas que implementaron los países productores de petróleo organizados y fijando precios sobre el crudo cada vez más caros que nace la necesidad de buscar nuevas fuentes de energía no solo más baratas, si no que no sean contaminantes de la atmosfera como la tecnología que se alimenta de gasolina.
El automóvil eléctrico llego a ser un hecho y se comercializo; sin embargo los intereses tanto de las industrias automovilísticas en comunión con la industria petrolera y los intereses de los gobernantes que en algunos casos son empresarios petroleros o que velan por los intereses de estos se vieron afectado por las ventajas que traería al consumidor el automóvil eléctrico sobre todo porque este automóvil era de una producción y de un abastecimiento de energía contrario a lo que a ellos les beneficiaba, gracias a esto el automóvil eléctrico fue sacado por completo del mercado y en un intento de enviarlo al olvido se destruyeron todas las unidades disponibles.
Es una lástima que por cada idea novedosa y que pueda resolver problemas de la humanidad, existan detrás un montón de personas inescrupulosas que se disponen a manipular y a engañar a los consumidores para que sus intereses económicos se mantengan. Las grandes cantidades de dinero que se gana en una empresa automovilística y una empresa petrolera por año es lo que nos priva de tener en nuestras manos como consumidor este producto y es irresponsable por parte de las entidades estatales prohibir una medida que nos va a beneficiar a todos en todos los rincones del mundo que necesiten mejorar el rendimiento de su automóvil a un costo ambiental casi nulo y muy inferior a la de la tecnología a base de gasolina.
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